‘Hiriko Zuhaitza’ -espacio cubierto en la zona centro de Alsasua- es una de las obras seleccionadas por el CSCAE [Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España] en la primera fase de los Premios Arquitectura 2024.
Madrid | 24.04.11

Realización de cilindro de lucernarios Alsasua | 23.05.09

f.f.
En el artículo “Adolf Loos, 1870-1933”, publicado por primera vez en las páginas de la revista italiana Casabella en noviembre de 1959, Aldo Rossi denunciaba que la obra del arquitecto austríaco había sido objeto de vulgares simplificaciones. 

La forma de entender la obra de Loos por parte de Rossi supuso un momento clave en el debate sobre la herencia de la arquitectura moderna y, en particular, acerca de la obra de los llamados ‘maestros del moderno’: en el ámbito de la arquitectura italiana, se ofrecía una ‘nueva’ visión de la arquitectura loosiana respecto de las publicaciones anteriores.

v.g.
He conocido a Aldo Rossi, que era sólo cuatro años menor que yo, como alumno cuando yo era tutor en el curso de Ernesto Rogers y Aldo estaba elaborando una tesis acerca del neoclasicismo; más tarde en Casabella como amigo y redactor.
En 1963 he redactado (junto con Guido Canella) un número de la revista Rassegna sobre el movimiento del “Novecento”, […] del común interés por la tradición del “ritorno all’ordine” contra las vanguardias. […]
Eran justamente estos argumentos que encajaban en una reflexión general alrededor de la complejidad de las diferentes almas del “proyecto moderno” que interesaban el grupo de mi generación alrededor de Casabella. Se trataba, entonces, de una nueva visión con respecto a las generaciones anteriores de los grandes maestros del moderno, diferente también de las historiografías clásicas del Movimiento Moderno y muy diferente de la de Zevi.
En este sentido, también Loos será objeto de atención también más allá de los años Sesenta. De aquí surgen los números de Casabella dedicados al expresionismo, a Perret, a Behrens, a Van de Velde, alla scuola di Amsterdam y también a Loos; sobre todo en las conexiones con Karl Krauss, Altenberg, la “escuela de lógica de Viena” y el primer volumen de la autobiografia de Canetti.

Estructura finalizada Alsasua | 23.04.19

Dentro de la teoría de un importante escrito inacabado y la publicación de la revista «La Città. Periodico di architettura e politica» (1945-46), junto con los trabajos de diseño urbano desarrollados por cuenta propia y la experiencia en el consejo provincial de Milán, la obra del arquitecto Giuseppe De Finetti es emblemática de la planificación y el desarrollo arquitectónicos en Milán y sus alrededores después de la Segunda Guerra Mundial.

Según De Finetti, era prioritario tratar «el problema urbano con una intención sistemática general».

Su propuesta individual pretendía liberar a la ciudad «de la estructura medieval y del monocentrismo impuesto por falsas teorías copiadas de ejemplos extranjeros».

Por un lado, el arquitecto urbanista proponía «una evolución de Milán» desde un centro autorreferencial a un «organismo abierto… una ciudad en forma de abanico», con un desarrollo en V de la ciudad a la escala territorial. Por otro, la propuesta del «Estado», duramente criticada en 1950, negaba toda posibilidad de apertura, definiendo una nueva Sede y un sistema de ejes de desarrollo que sólo consideraba marginalmente los estudios específicos realizados en ese ámbito.

En una confluencia de intenciones dentro de jerarquías políticas descendentes, «Milano risorge» es una propuesta que ha permanecido sobre el papel como proyecto y en los manuscritos como reflexión teórica a gran escala hasta su publicación póstuma parcial en 1969.

«La ciudad después de la guerra es una grande maquina que hay que volver a poner en marcha, una gran empresa que hay que reorganizar. La guerra, no solo, ha detenido cualquier tipo de desarrollo, sino que ha destruido cerca de un tercio del mismo. Además del número de cosas que desaparecieron, lo que era vital incluso antes de la guerra era tener: un gran mercado central… una oficina para la jefatura de policía… suficientes estaciones de ferrocarril, decenas de miles de casas para normalizar el mercado inmobiliario, y no hay equivocación al decir que hay que reconstruir la mitad de Milán…». [Giuseppe De Finetti]
Montaje de la estructura de madera laminada. Alsasua | 23.04.05